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Sobre esta pieza
Los peces se deslizan entre cintas de algas, y la pintura mantiene todo su mundo en frío: verdes que resbalan hacia azules, agua oscura detrás, ojos brillantes y escamas pálidas que atrapan la poca luz que les llega. Cada pez está dibujado como un individuo — una curva distinta, una expresión distinta — y sin embargo el grupo se mueve como una sola forma; en esa tensión entre el uno y los muchos vive la «sinfonía» del título.
Con sus 60 × 40 cm, acrílico sobre lienzo, era el lienzo más pequeño del catálogo — una pieza concentrada más que una que llena, de las que convierten un rincón de estudio o la pared de un dormitorio en un ojo de buey.
Esta pintura está vendida. Cuelga en casa de su comprador y no puede comprarse de nuevo; la ficha permanece porque el catálogo hace también de portafolio del estudio, y la obra vendida es la publicidad más honesta que existe — muestra lo que de verdad salió del caballete, no lo que podría salir.
Si el tema submarino es el que buscabas, puede encargarse una pintura nueva con el mismo espíritu: otro banco de peces, tu paleta, un tamaño a la medida de tu pared. Un encargo empieza con una conversación sobre tema y dimensiones; la composición se acuerda antes de que el pincel toque el lienzo, un anticipo del 30 % abre el trabajo, y una pintura por encargo suele estar lista en tres o cuatro semanas — firmada, como todo lo que publica el estudio — antes del envío gratuito con seguimiento. Este lienzo estaba listado en 185 €, lo que da una idea justa del rango del estudio para el formato. Usa el botón de consulta de esta página y describe la pared donde vivirían los peces.



