
Sobre esta pieza
Las hojas llenan este lienzo de borde a borde: primero los verdes, luego los rosas y púrpuras a los que de verdad vira el follaje tropical cuando la luz lo atraviesa. No hay horizonte ni cielo — solo vegetación en capas — y por eso la pintura se lee como una ventana a un bosque y no como su retrato. Con 120 × 90 cm, esa densidad cubre un buen tramo de pared, suficiente para cambiar la temperatura de un dormitorio o un salón, y el acrílico le va bien al tema: el color se mantiene saturado, los contornos nítidos.
Este lienzo está vendido y no se repetirá tal cual. Mientras estuvo disponible se listó en 330 € — una referencia honesta para quien sopesa un encargo de escala parecida. La página sigue en el catálogo como portafolio — testimonio del registro botánico del estudio y de una de las direcciones que puede tomar un encargo.
El follaje recorre el trabajo del estudio en más de un material: el lado de tufting hecho a mano del catálogo lleva motivos de hojas tropicales y abstractas en hilo. Un encargo puede por tanto ir por dos caminos — una nueva pintura de hojas al tamaño de tu pared, o el motivo trasladado a una alfombra. Para una pintura, la ruta es la habitual del estudio: tema y tamaño acordados de antemano, el original pintado por Ksenia Derr y firmado como siempre, y el lienzo terminado viajando sin bastidor en un tubo, listo para montarse al llegar.
Si una pared tuya necesita este tipo de verde, abre una consulta y dilo — incluye las dimensiones y lo que cuelga cerca, y el estudio responderá en 24 horas.



