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Sobre esta pieza
Primero las columnas: estriadas, monumentales, salidas directamente del mundo clásico. Después llega el resto del cuadro — una vieja lavadora abandonada a sus pies, trastos domésticos esparcidos donde quizá antes hubo ofrendas. Pasado y Presente se construye sobre esa única colisión y la interpreta muy en serio: la arquitectura pintada con respeto, la basura con el mismo cuidado, y el comentario dejado por completo al espectador.
Es una pintura sobre cómo vive de verdad el patrimonio cultural — no tras el cristal de un museo, sino puerta con puerta con nuestros electrodomésticos. En un interior se comporta como una buena caricatura en una página: se lee en un instante y tarda en gastarse. Los invitados pillan el chiste al momento; los detalles siguen desplegándose durante meses.
La obra es acrílico sobre lienzo, 90 × 70 cm — un formato medio que se sostiene en un salón, un estudio o un pasillo sin reclamar toda la pared. El color saturado y los contornos duros son lo que mejor hace el acrílico, y esta composición se apoya en ambos.
Como cada pintura del catálogo, es una pieza única: pintada y firmada por Ksenia Derr, sin impresiones ni copias. El lienzo se vende sin montar en bastidor y viaja enrollado en un tubo; montarlo en un bastidor es trabajo rutinario para cualquier enmarcador, y añadir después un marco es cuestión de gusto.
Solo un comprador se la llevará. Está en stock y sale a los pocos días de confirmarse el pedido, con envío gratuito y seguimiento. Escribe a través del formulario de pedido para reservarla — y si el tema te atrae en otro tamaño, se puede hablar de una variante por encargo.



